¡ATAQUEN Y GANEMOS!
Una de las actitudes más cobardes de los líderes sin liderazgo es la de enviar al ataque mientras se refugian en la retaguardia. Pero, más allá de eso, las guerras no se ganan de casualidad ni con simples discursos o arengas.
Ya en el siglo IV a.C. Sung Zi, Sun Wu, Sun Bin o Sun Tzu (como se lo conoce en los últimos tiempos) hizo algunas sugerencias al respecto:
“Hay que valorarla (a la guerra) en términos de cinco factores fundamentales, y hacer comparaciones entre diversas condiciones de los bandos rivales, con vistas a determinar el resultado de la guerra.
El primero de estos factores es la doctrina; el segundo, el tiempo; el tercero, el terreno; el cuarto, el mando; y el quinto, la disciplina.
La doctrina significa aquello que hace que el pueblo esté en armonía con su gobernante, de modo que le siga donde sea, sin temer por sus vidas ni a correr cualquier peligro.
El tiempo significa el Ying y el Yang, la noche y el día, el frío y el calor, días despejados o lluviosos, y el cambio de las estaciones.
El terreno implica las distancias, y hace referencia a dónde es fácil o difícil desplazarse, y si es campo abierto o lugares estrechos, y esto influencia las posibilidades de supervivencia.
El mando ha de tener como cualidades: sabiduría, sinceridad, benevolencia, coraje y disciplina.
Por último, la disciplina ha de ser comprendida como la organización del ejército, las graduaciones y rangos entre los oficiales, la regulación de las rutas de suministros, y la provisión de material militar al ejército.
Estos cinco factores fundamentales han de ser conocidos por cada general. Aquel que los domina, vence; aquel que no, sale derrotado.

Redaccion

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