CHAU DE PREPO A LA A

CHAU DE PREPO A LA A

Por si no te resulta claro el título, digamos que a la preposición “a” la están echando de prepo (con prepotencia) de su lugar como tal. Veamos.

Hace años, ustedes sabrán (¿?) decirme desde cuándo, la desplazaron del habla cotidiana al decir “Me voy en tu casa” en vez de decir “Iré a tu casa”. Era bastante habitual que ante la frase “Me voy a irme en casa de mi abuela” yo preguntase “¿Y te vas a irte ‘a’ colectivo?”. Me miraban sin entender ninguna de las dos correcciones. Y así como en este momento puede haber —¡seguro que hay— gente que al leer esto diga “¡Qué pesado!”, me cansé de que me lo dijesen “en vivo y en directo” y listo, chau che, me di por vencido y no corregí más.

Ahora resulta que en las redes sociales se impuso la exclusión de la “a” y ya no se escribe más “Va a haber” sino “Va haber”. Puedo citar otros casos tales como va ser, va tener, va venir… y, así, la “a” como preposición se va extinguiendo.

Ya le pasó a las aperturas de los signos de exclamación (¡) e interrogación (¿) sin darse cuenta de la importancia que tienen cuando un texto es más o menos largo y hay que leer en voz alta. Dado que el castellano no tiene fórmula interrogativa, sin signo de apertura uno se da cuenta de que es una pregunta cuando llega al final ¡Y así les va a algunos que leen ante cámaras o micrófonos! Pero ese es otro tema.

Ahora es tiempo del sepelio de la “a” como preposición.

¡Chau A! “Vamos ver cómo van hacer sin vos”. Yo sé que no voy a poder. Hasta el momento final de mi último escrito, siempre estarás cuando vaya a ver, vaya a haber, llegue a mi casa, vaya a la casa de mis amigos…