Como agua para chocolate

Como agua para chocolate

Para salir un poco de la rutina de tanta información aprovechemos las vacaciones para lecturas que dispersen un poco la mente de tanta noticia mala.

La buena lectura nos transporta por eso aquí pongo un fragmento de una novela exquisita romántica publicada en 1989 por Laura Esquivel.

“Todos nacemos con una caja de fósforos adentro, pero que no podemos encenderlos solos... necesitamos la ayuda del oxígeno y una vela. En este caso el oxígeno, por ejemplo, vendría del aliento de la persona que amamos; la vela podría ser cualquier tipo de comida, música, caricia, palabra o sonido que engendre la explosión que encenderá uno de los fósforos. Por un momento, nos deslumbra una emoción intensa. Una tibieza placentera crece dentro de nosotros, desvaneciéndose a medida que pasa el tiempo, hasta que llega una nueva explosión a revivirla. Cada persona tiene que descubrir qué disparará esas explosiones para poder vivir, puesto que la combustión que ocurre cuando uno de los fósforos se enciende es lo que nutre al alma. Ese fuego, en resumen, es su alimento. Si uno no averigua a tiempo qué cosa inicia esas explosiones, la caja de fósforos se humedece y ni uno solo de los fósforos se encenderá nunca”.

Como agua para chocolate.

Disfruten esta novela que también tiene su versión cinematográfica.

Y NO se olviden que la pandemia continúa. A no bajar la guardia.

Ante el inminente rebrote del COVID-19 no podemos bajar la guardia. #CUIDEMONOSENTRETODOS

Si tuviste Coronavirus #DONÁPLASMA 0800-222-0101