Cómo es el revolucionario test que detecta el síndrome urémico hemolítico en 10 minutos

Cómo es el revolucionario test que detecta el síndrome urémico hemolítico en 10 minutos

Esta innovación fue desarrollada por científicos argentinos y permite detectar de manera precoz esta enfermedad conocida como “el mal de la carne cruda”, que afecta principalmente a menores de 10 años y puede conducir a diálisis, trasplante de riñón o la muerte. Argentina tiene la tasa de casos pediátricos más alta del mundo.

Test diagnóstico desarrollado por Chemtest, la usina biotech en el campus de la UNSAM permite en pocos minutos detectar en forma simultánea dos cepas de Escherichia Coli. Apareció la pieza fundamental que le faltaba a este trágico rompecabezas que desata el SUH en la población pediátrica

El tiempo. Resultó ser el peor enemigo de una enfermedad grave como es el Síndrome Urémico Hemolítico (SUH) también conocido como el “mal de la carne cruda”, causado por la bacteria Escherichia Coli que ataca y se espiraliza particularmente en niños menores de 10 años y puede conducir a diálisis, trasplante de riñón o incluso la muerte.

Para acorralar su progresión es fundamental contar con herramientas diagnósticas para llegar a una detección temprana. Entonces, ¿cómo resolver una enfermedad que tiene una alta incidencia entre la población infantil mundial y donde los peores números se encuentran en la Argentina?

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), Argentina presenta la mayor tasa de casos en el mundo de Síndrome Urémico hemolítico (SUH), en menores de 5 años. Con este contexto sombrío, un equipo de investigadores argentinos desarrolló el primer kit diagnóstico de la Escherichia Coli, la pieza fundamental que le faltaba a este trágico rompecabezas que desata el SUH en la población pediátrica: un test que arroja información a partir de una gota de sangre.

Las mentes científicas brillantes de esta innovación habitan en la bionanotecnológica argentina CHEMTEST que estuvo atenta a su propia historia de aciertos científicos durante la pandemia: ya había desarrollado una línea diagnóstica específica para COVID, desde su usina biotech en el campus de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM). Desde esa base racional y cargada de evidencia, saltaron a este revolucionario test de tiras reactivas y aprobado recientemente por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) para detectar de manera rápida, eficaz y simultánea las principales cepas de la Escherichia Coli.

Revolucionario: el test de tiras reactivas creado por científicos argentinos de CHEMTEST y aprobado recientemente por (ANMAT) para detectar de manera rápida, eficaz y simultánea las principales cepas de la Escherichia Coli (Reuters)

Infobae consultó a Diego Comerci, científico líder y socio fundador de Chemtest para conocer detalles del método diagnóstico: “Esta enfermedad SUH es un combo explosivo y la clave está en la detección temprana, porque no existen fármacos específicos para tratarla. Y los métodos de diagnóstico actuales son lentos y los síntomas iniciales son poco claros, diarrea, dolores abdominales y vómitos.

 

El equipo científico de la empresa Chemtest, que lidera el doctor Diego Comerci creó una serie de herramientas que permiten mejorar la detección temprana de la enfermedad SUH, en colaboración con el servicio de fisiopatogenia del Instituto Malbrán, que es el centro de referencia nacional para el SUH. El diagnóstico se obtiene en 10 minutos y el test es tan simple que, además, resuelve otro gran desafío de la enfermedad: descubrir una solución que se pueda usar tanto en un laboratorio como en cualquiera de los lugares más recónditos del mundo sin que haya un profesional.

Chemtest proyecta lanzar sus primeros productos al mercado internacional a fin de 2022 y desarrollar kits de diagnóstico para uso humano y veterinario capaces de detectar otras enfermedades infecciosas como brucelosis, chagas, dengue y fiebre aftosa.

Las pruebas de detección se han convertido en las piezas clave para generar datos y elaborar respuestas eficaces a las diversas estrategias sanitarias contra los virus y bacyerias que provocan enfermedades graves.

“En Argentina tenemos la tasa de contagio más grande a nivel global. Según la ANMAT, entre el 2 y 5% de los casos son mortales y cerca del 30% termina en insuficiencia renal crónica. Además, se estima que 1 de cada 5 niños que reciben un trasplante de riñón llega a ese estado por haber tenido SUH”, continuó Rebagliati, al indicar el contexto de la enfermedad en el país.

“Ante los primeros signos de la enfermedad, —que son muy difusos, puede ser una diarrea con alguna gotita de sangre—, a los tres días de comenzados los síntomas ya hay reactividad contra estas moléculas. De esta forma, con una gota de sangre el médico en la propia guardia puede saber si hay una Escherichia Coli O157 o una O145 y tomar las previsiones del caso”, explicó Comerci. En la UNSAM fueron desarrolladas una serie de moléculas, que luego se transfirieron a Chemtest para producir test diagnósticos, entre ellos los primeros que se generaron en 2016 y fueron transferidos al Malbrán. Estos eran los clásicos sistemas de diagnóstico Elisa basados en estas nuevas moléculas que permiten diagnosticar y tipificar qué tipo de bacteria es la que está causando el SUH, a qué serotipo pertenece.

El investigador argentino destacó la iniciativa “porque muestra una interacción muy positiva entre el sector público y el privado” representados por el Laboratorio ANLIS-Malbrán, dependiente del Ministerio de Salud, y la UNSAM “que yo dirijo e hizo todo el desarrollo de las nuevas moléculas” a quienes se sumó “el equipo de científicos de la empresa Chemtest”.

Cuidados en la higiene y en la manipulación de los alimentos que ayudan a prevenir el SUH:

1. Asegurar la correcta cocción de la carne: la bacteria EColi se destruye a 70°. Esto se consigue cuando la carne tiene una cocción homogénea.

2. Tener especial cuidado con la carne picada, ya que se suele cocinar sólo la parte superficial, permaneciendo la bacteria en su interior.

3. Utilizar utensillos de cocina distintos para cortar la carne cruda y evitar el contacto de ésta con otros alimentos.

4. Controlar el uso de leche y derivados lácteos correctamente pasteurizados y conservar la cadena de frío.

5. No consumir jugos de fruta no pasteurizados.

6. Lavar bien verduras y frutas con agua potable (o sumergir estos alimentos en agua con 2 gotas de lavandina por litro y esperar 30 minutos antes de consumir).

7. Lavarse las manos con agua y jabón antes y después de ir al baño o de cambiar pañales, antes de manipular alimentos y luego de tocar alimentos crudos.

8. Utilizar natatorios habilitados. Respetar la prohibición de bañarse en aguas de ríos potencialmente contaminados.

9. Consumir agua potable. Ante la duda, hervirla.

Fuente: Infobae

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