LA ARGENTINA AGRARIA

 LA ARGENTINA AGRARIA

La producción agrícola ganadera ha sido el pilar del engrandecimiento de la nación, dicen.

“Hemos sido el granero del mundo” se ufanan diciendo los explotadores agro ganaderos. Y nunca mejor dicho. Los explotadores.

Lo que no dicen es que mientras se exportaba de todo para alimentar a medio mundo, más del 80% de la población comía de las sobras que tiraba el menos del 2% de los que se la llevaban toda. El 18% restante estaba formado por los siervos directos de los grandes potentados y que ahora, habiendo pasado de puesteros a capataces y de capataces a patrones, se creen de alcurnia y rancia estirpe. Los porcentajes son aproximados. Quizás ni llegaban a ser el 2%.

Ahora, luego de que el gobierno decidiera aumentar las retenciones a las ventas al exterior de soja y sus derivados, a pesar de que habrá compensaciones a productores de hasta 1.000 toneladas y que hasta el momento no fueron oficializadas con su publicación en el Boletín Oficial, el sector agropecuario inició una protesta, cesando la comercialización de granos con destino a la industria y exportación, y el ganado para faena.

¡Hay que ser mala gente!

Nadie niega la importancia de la producción agrícola ganadera, pero tampoco se puede aceptar que se crean los dueños del país.

Esa gente, descendiente, en muchos casos, de familias de abolengo, obtenido, también en muchos casos, con base en la exterminación de los indios, la persecución a los gauchos y la salvaje presión económica aplicada a los primeros pobladores ignorantes del salvajismo del capitalismo, no tiene en su diccionario la palabra SOLIDARIDAD. Para ellos todo es de ellos y que el pobre se joda. Así de simple.

Este paro es una muestra más de la insensibilidad que los caracteriza.

Nadie niega que si se invierte se tiene el derecho de ganar. Pero deben ser conscientes de que hay un montón de gente que no tiene ni para comer. Para colmo, tienen a sus siervos en los medios bombardeando con que el gobierno debe ahorrar, que hay que controlar los gastos, que los políticos son unos ladrones y un montón de pavadas del mismo tenor.

¡Ya pasamos 4 años a milanesas de pollo! ¡Comamos verduras de las huertas y ayudemos al pequeño productor! Ya llegará el momento en el que la justicia del pueblo hambreado les pasará la factura.