MEDIO VACÍA O MEDIO LLENA
Eso debe pertenecer al universo general de las cosas. Mientras unos verán la botella medio llena, otros la verán medio vacía.
Es como con algunas cosas del derecho. Media biblioteca habla a favor y la otra en contra.
El asunto es ver quién es el que mira y cuáles son sus intereses. Y mientras las cosas sean medidas con la vara de las conveniencias mezquinas, seguirán siendo susceptibles de discusión. La única solución la planteó Aristóteles cuando escribió “Ética para Nicómano” e instaló el principio ético para medir, ponderar, opinar y decidir.
Así como en el mundo de las finanzas y sus parientas, las estadísticas, si Juan tiene 10 y Pirulo 0, en promedio tienen 5 cada uno, en la vida real suelen ocurrir injusticias similares.
Eso de “a ley pareja nadie se queja” no es, precisamente muy parejo, ya que la medida debería ser la proporcionalidad y no la paridad o igualdad.
Yendo al meollo de la cosa, el asunto viene por el lado del FMI y la deuda argentina.
Mientras los eternos opinantes de la botella medio vacía cuestionan todo lo que haga, deje de hacer, prometa que hará o dejará de hacer, gritando diatribas obsecuentes al mejor estilo de La gata Flora, a quien nos refiriéramos hace poco, el FMI, en una actitud inteligente y evidentemente negociadora da muestras de buena voluntad para atender los planteos que en función a la decidida, aunque forzada, voluntad de pago ha manifestado el gobierno nacional.
Decir “Vamos a pagar una vez que hayamos logrado poner en marcha el aparato productivo” no significa decir no vamos a pagar. Lejos de eso, es comprometer el pago con recursos genuinos, y no con el engañoso recurso facilista de poner en marcha la maquinita de imprimir pesos.
Debería servir para reflexionar el hecho de que los principales directivos del FMI convoquen a los inversores privados para que flexibilicen sus posturas respecto de los plazos y obligaciones a favor de renegociaciones que permitan viabilizar satisfactoriamente los cumplimientos pendientes.
Quizás, en algún momento, quienes tengan dinero se puedan dar cuenta de que se trata solamente de eso, de dinero. Solamente de dinero.
Mientras que unos contabilizan el dinero ganado cada día, otros imploran el pan suyo de cada día.

Redaccion

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