MIENTEN Y LASTIMAN
La frase está incluida en un tuit del presidente Fernández con relación a una serie de twitters adjudicados a su pareja Fabiola Yañez, a la que le han adjudicado cuentas falsas siguiendo con el maligno sistema de trolls instaurado de manera aviesas por los asesores y asesoretes del macrismo.
Algunos humanos reales, con observaciones, salen a rebatir con argumentos más que pueriles el tuit de Alberto Fernández. Y al mejor estilo de la Gata Flora, los antes se quejaban de falta de comunicación ahora se quejan por exceso de comunicación.
Lo peor de la cosa es que, tan a costumbrados a mentir, mienten hasta cuando dicen verdades.
La mente cerril y obnubilada les impide entender que significan las prioridades. Entonces cuando dicen que se prometió mejorar la situación de los jubilados, le señalan a Fernández que mintió porque no leen cuando habla de prioridades y escalas. “¡Los jubilados son todos!” gritan airados. Sí, claro. Pero no es la misma situación la del que gana más de $60.000 que la de los que ganan la mínima y, en muchos casos, el 80% de ella.
“¡Y bueno! ¡Pero todos tenemos los mismos derechos!” Sí, también es cierto. Pero el principal derecho compartido e insatisfecho es el de vivir dignamente, acceder a la alimentación y tener cubiertas, en la medida de lo posible, las necesidades básicas. ¿Es tan difícil de entender?
Es comprensible que quienes llegaron a un nivel de vida más satisfactorio que otros, en muchos casos como consecuencia de un esfuerzo genuino y de la meritocracia, quieran gobiernos que prioricen sus requerimientos. Es lógico. Para eso existe el capitalismo y adhieren a él, que pareciera ser el sistema que mejor ha funcionado en el mundo libre, ponele. Pero como el elegido por ellos para lograr esa situación tuvo cuatro años y no solo no lo logró sino que destrozó la economía y, además, de manera aviesa, tanto que hasta algunos que integraban la misma banda lo han reconocido, se dedicó a destruir a los pequeños empresarios dejando el tendal PyMES y MPyMes reduciendo así el segmento de quienes llegaron a un nivel de vida más satisfactorio que otros, no queda más opción que barajar y dar de nuevo cambiando el orden de las prioridades.
Y eso no significa pasarse a la izquierda, ni ser socialistas (¡Válganos el cielo!), ni cosa parecida. Si quieren simplificar la cosa, ya que a este lo llamaban gobierno populista, digamos que hay una alternancia entre populismo y elitismo. Y parece que si un gobierno populista gobierna bien, al tiempo surgirá un gobierno elitista porque muchos que estaban con la vaca atada y en el gobierno elitista anterior se les soltó, la volvieron a lograr atar en el ciclo populista y entonces, olvidando que son más de abajo que de arriba, ¡pero sueñan serlo! eligen a un Macri o cosa parecida.
Queda la esperanza de que, como decía la popular canción de la Guerra Civil Española, “la tortilla se vuelva” (1) y la sociedad cambie. Que los ricos no se crean los elegidos, como los reyes de la ilustración, que la clase media sepa que son pobres circunstancialmente diferenciados y que los pobres puedan comer y tener la esperanza de que algún día, sus hijos o sus nietos no necesiten más planes sociales.
Mientras tanto, los que más tienen deben pagar más, lo que tengan la vaca apenas atada que la cuiden y aten mejor y que los pobres tengan para comer, se comprometan a educar a sus hijos y trabajen en los proyectos comunitarios que habrán de ponerse en marcha.
Recuerden que los que se fueron “Han mentido y siguen haciéndolo. Mienten y lastiman. Es lo que saben hacer”.
- Si quieren, pueden escuchar en https://www.youtube.com/watch?v=p8OQQaZVKpQ

Redaccion

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