“ARGENTINA CONTRA EL HAMBRE”
Así se llama el plan de emergencia nacional que impulsa Alberto Fernández aún antes de asumir sus funciones gubernamentales. La emergencia existe y es imprescindible atenderla a la mayor brevedad.
Entre las personas vinculadas al proyectos se destacan Marcelo Tinelli, Facundo Manes y Juan Carr.
En la presentación del plan Alberto Fernández dijo: "Tenemos que tener vergüenza de decirnos el país que produce alimentos para 400 millones de personas y no podemos alimentar a 15 millones de personas en situación de pobreza".
Otras frases rescatadas por diversos medios fueron:
"Olvidemos toda diferencia, juntémonos de una vez por todo a terminar con el hambre".
"No es posible que, en el país del trigo y las vacas, el pan y la leche no paren de subir de precio y falten en la mesa de los argentinos".
“Es escandaloso que, para los comedores escolares, actualmente se destinen solo 29 pesos por estudiante”.
La idea es muy buena, la aplicación es factible y el único contra es la constante presunción de que alguien pueda meter la mano en la lata. Ahí se pudre todo.
Si queremos realmente ayudar a Alberto Fernández a llevar a buen término su gobierno debemos velar TODOS que NADIE se haga el vivo y lleve agua para el molino de ALGUNOS.
Ya hemos señalado, y seguiremos reiterando, que es muy difícil luchar contra la corrupción. También hemos destacado que la única solución es NO PERMITIR LA IMPUNIDAD.
Si se instrumenta el plan y vemos que alguien lo utiliza para capitalizar simpatías y jugar de puntero en barrios, comunas o lo que fuera, hay que denunciarlo con nombre y apellido. Y no solo ante la ley sino en las redes sociales.
Si se distribuyen tarjetas alimentarias y descubrimos que hay negocios que especulan con ellas o vemos a un vecino que, como si nada, tiene varias, aunque no sea precisamente un desocupado o falto de recursos, también los debemos denunciar. Especialmente en las redes sociales.
Empecemos cambiando el “chip” de la aceptación del delito disfrazado de viveza, de picardía, de uso y costumbre arraigada, de una forma de ser.
Si empezamos controlando al de al lado, al de enfrente, al cercano, podremos ir ascendiendo hasta controlar a los empresarios, a los especuladores, a los coimeros. Y si es necesario denunciar al presidente si nos enteramos que roba, pues bien ¡también denunciarlo!
Pero también tenemos que aprender a denunciar con pruebas serias, con acusaciones firmes, con nombre y apellido y poniendo el pecho asumiendo la denuncia. Sin cobardía ni temor.

Redaccion

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