EL PODER DE LA MENTIRA

EL PODER DE LA MENTIRA

Como la mentira no requiere fuentes que la avalen, cualquiera puede decir cualquier cosa e instalar una mentira como verdad.

Las parientas más cercanas de la mentira son las calumnias, las injurias, las difamaciones… Algo así como más exquisitas por su especificidad, pero igual de ruines en origen y efecto.

El tema de los presos supuestamente liberados, se instaló como una verdad porque desde jueces inescrupulosos hasta mercaderes disfrazados de periodistas repitieron una y otra vez datos falsos, versiones infundadas y hasta desinformación encubierta, por ejemplo, al decir que se liberó a un violador que apenas salió volvió a violar, sin explicar que eso había ocurrido en Turquía.

Parece que algunos no entienden (o no quieren entender) que el actual presidente de la Argentina es Alberto Fernández y no Mandrake el mago.

La caterva de inútiles resentidos que añoran las mieles retributivas del gobierno macrista, busca con ahínco desmesurado la aguja en el pajar, el pelo en la leche, la quinta pata al gato, el más mínimo elemento cierto o que se parezca a serlo para intentar dañar a la figura presidencial.

Con una muestra de gataflorismo inédito e inaudito analizan todo desde una actitud pontifical donde muestran que nada se adecua a sus permanentes mutaciones de expectativas.

(Si estuviésemos en una charla de barrio, diríamos que no hay poronga que les venga bien. Cosa que no decimos por ser este un medio serio para gente seria.)

Se entiende que quien trabaja en un medio que tiene una línea política (aunque debiéramos mejor decir comercial) determinada, tenga que adecuarse a ella para poder llevar el pan a su casa. Pero nadie puede ser obligado a mentir o a desinformar. Lo hacen porque les gusta, porque quieren o porque no pueden hacer periodismo en serio.

Quien esto escribe ha manifestado innumerable cantidad de veces su voluntad y clara intención de vencer la grieta. De taparla, superarla, poner un puente… Pero hay un grupo demasiado fuerte que quiere mantenerla. Divide y reinarás. Quizás prefieran el enfrentamiento permanente para lograr el desgaste y ganar por cansancio. ¡Ni lo sueñen! Una cosa es que hayamos querido saltar la grieta para bien de todos y otra temerle. Esperemos que no sigan con esta actitud, pese a la evidencia de que recién empieza. Pues si quieren grieta ¡tendrán grieta!

Que recuerden estos enanos mentales que la mentira tiene patas cortas y que la verdad nos hace libres. Y que “la única verdad es la realidad”.