LA VIOLENCIA

LA VIOLENCIA

La violencia es parte constitutiva de la naturaleza humana. No habríamos podido sobrevivir sin ella. El desarrollo de la sociedad y junto a ello, o al revés, el de los seres humanos ha ido controlándola, reduciéndola, civilizándola, es decir, adecuándola a la civitas, a la ciudad.

Siglos de adiestramiento y educación han llevado al ser humano a controlar la violencia. En gran medida se ha logrado a nivel individual. Queda pendiente mucho trabajo en el control de las masas. Pero ese es otro asunto.

Rousseau decía que el ser humano nace libre y bueno. Siempre adherí a esa idea y, quizás cándidamente, sostenía que era así. Como de lo único que estoy seguro es que no estoy seguro de nada, hurgué entre mis escasas y desordenadas convicciones y me encontré con que me parece que la bondad y la violencia no son contrarias ni contradictorias. Los animales, por naturaleza, no son ni buenos ni malos, pero la supervivencia les exige ser violentos. Y los humanos, en esencia, somos animales ¿no?

Tratando de avalar mi opinión, entré en la edición digital del Diccionario de la RAE. La primera acepción de violencia (Cualidad de violento.) me llevó a violento. La primera acepción señala: que está fuera de su natural estado, situación o modo. Luego, en la quinta, agrega: se dice del genio arrebatado e impetuoso y que se deja llevar fácilmente de la ira. Así que tuve que ir a ira: pasión del alma, que causa indignación y enojo. Ahí se me mezclaron los jugadores.

Si, también la RAE dixit, alma es el principio que da forma y organiza el dinamismo vegetativo, sensitivo e intelectual de la vida y la ira es una pasión del alma, ergo, la ira es constitutiva de nuestra condición. Por ende, la violencia. Entonces, la violencia no estaría fuera del natural estado, por lo que la misma RAE pareciera ser contradictoria ¿no?

En síntesis, pareciera ser, no más, que la violencia está en nosotros y que solo la educación puede dominarla. ¡Uf! ¡Qué tema complicado!

O.B